viernes, 15 de mayo de 2015

Sobre lo que significa ser maestro...

Por: Karla Muñoz.


De pequeña recuerdo haber querido a mis maestras de la infancia, a la  maestra Martitha que con su inconfundible fragancia a rosas aromatizaba el ambiente del salón que a todos les infundía alegría menos a mí que siempre fuí muy apegada a  mi madre y a la que despedía con llanto incesante cuando me dejaba al umbral del aula, era no muy alta de cabello negro y corto nunca olvidaba maquillarse; despreocupada, sincera y a veces regañona con el paso de los meses logré adaptarme a la clase y a mis demás compañeros que estaban menos mimados que yo,  en el segundo año la maestra Lulú a quien recuerdo con mucho cariño siempre fue muy amable conmigo, tú si eres inteligente decía, no tanto con los flojos a los que siempre ponía hacer más trabajos pues debían practicar más ella era muy delgada de ojos pequeños detrás de unos anteojos con no poco aumento siempre usando un collar de perlas blancas a tono con las de sus aretes que admito siempre desee tener uno de esos de grande de ahí me nació la admiración por esas bellas piedras, de la que sin duda también me gustaban sus zapatillas y juguetona detrás del escritorio me gustaba tocar sus tobillos cuando llevaba medias para ver cual era la sensación que causaba al contacto,- admirada preguntaba- quien anda ahí sentí que me toco una princesa, creo que después de la primera vez que lo hice en sucesivas ocasiones ya sabía que era su alumna, yo la que con apenas siete años de edad me había inventado el cuento de “La hormiguita trabajadora” que había dejado de tarea y el cual sería para un concurso, yo en ese entonces no entendía aun muchas cosas, tan solo me dijo mañana dile a tu mamá que bien peinadita con un moño de listón blanco porque te darán un diploma y que si puede venir a acompañarte; ni siquiera me imaginaba que en un futuro iba a ser maestra; después de aludir a aquellas imágenes tal vez superfluas para algunos lectores pero significativas en mí; de mis primeras letras; ahora vuelvo al presente me encuentro viviendo alguna realidad no sé si equivoca de los que hoy ostentan el título de ser profesores, que sin menor reparo se han desviado de la noble tarea que les fue conferida por la sociedad y que ellos mismos eligeron como su sendero de vida; “han cambiado las cosas” dicen muchos ahora ya no se ve al profesor como docto del conocimiento de las ciencias y los valores, se ha degradado un poco la imagen que con tristeza se refleja en las actitudes del alumnado y padres de familia; pero me pregunto será que acaso quien debe cumplir con sus tareas y en muchos casos no lo hace ¿no será  “gratificado”?, hoy este 15 de Mayo la interrogante que queda es saber si de verdad se ejerce con la firme vocación de servicio porque ser el modelo a seguir para muchas almas moldeables que ven en nosotros como profesores seres capaces de coadyuvar en resolución de sus dudas muchas veces no sólo teóricas sino de saberes varios del vivir,  “No es Tarea Fácil” como titulé a un ensayo que escribí hace algún tiempo sobre como la Educación que se imparte en las escuelas bien encausada ayuda a erradicar la “Violencia”; si se aplicara entonces no habría porque temerle al tan citado “Síndrome de Buylling” mejor dicho si en conjunto el magisterio se ocupará de de lo que en verdad le corresponde y aclaro sé que algunos de ustedes desde sus puestos de trabajo se desempeñan magníficamente a los que extiendo un caluroso abrazo; pues tenemos mucho que hacer, mucho por contagiar y convencer que ciertamente será efectivo solo sí es con el ejemplo; hoy en esta fecha memorial que nadie olvida y que se critica;  significa superarse día a día, develarse noches casi enteras por ofrecer una enseñanza actualizada no errada, luchar por llenar de satisfacciones a los educandos que buscan alguna manera de aprender puesto que cada uno es diferente, enternecerse con las ocurrencias de niños y/o adolescentes que se preparan para enfrentar a un mundo con un mercado laboral muy competitivo que parece ofrecer miles de posibilidades de las que siendo sincera sigo en busca de encontrar alguna oportunidad factible para mí, citado lo anterior solo reflexiono, hurgo en mis recuerdos  y busco hacerlos reflexionar:  y para tí, 

¿Qué significa ser maestro?