Sobre
lo que significa ser maestro...
Por: Karla Muñoz.
De
pequeña recuerdo haber querido a mis maestras de la infancia, a la maestra Martitha que con su inconfundible
fragancia a rosas aromatizaba el ambiente del salón que a todos les infundía
alegría menos a mí que siempre fuí muy apegada a mi madre y a la que despedía con llanto
incesante cuando me dejaba al umbral del aula, era no muy alta de cabello negro
y corto nunca olvidaba maquillarse; despreocupada, sincera y a veces regañona
con el paso de los meses logré adaptarme a la clase y a mis demás compañeros
que estaban menos mimados que yo, en el
segundo año la maestra Lulú a quien recuerdo con mucho cariño siempre fue muy
amable conmigo, tú si eres inteligente decía, no tanto con los flojos a los que
siempre ponía hacer más trabajos pues debían practicar más ella era muy delgada
de ojos pequeños detrás de unos anteojos con no poco aumento siempre usando un
collar de perlas blancas a tono con las de sus aretes que admito siempre desee
tener uno de esos de grande de ahí me nació la admiración por esas bellas
piedras, de la que sin duda también me gustaban sus zapatillas y juguetona
detrás del escritorio me gustaba tocar sus tobillos cuando llevaba medias para
ver cual era la sensación que causaba al contacto,- admirada preguntaba- quien
anda ahí sentí que me toco una princesa, creo que después de la primera vez que
lo hice en sucesivas ocasiones ya sabía que era su alumna, yo la que con apenas
siete años de edad me había inventado el cuento de “La hormiguita trabajadora”
que había dejado de tarea y el cual sería para un concurso, yo en ese entonces
no entendía aun muchas cosas, tan solo me dijo mañana dile a tu mamá que bien
peinadita con un moño de listón blanco porque te darán un diploma y que si
puede venir a acompañarte; ni siquiera me imaginaba que en un futuro iba a ser
maestra; después de aludir a aquellas imágenes tal vez superfluas para algunos
lectores pero significativas en mí; de mis primeras letras; ahora vuelvo al
presente me encuentro viviendo alguna realidad no sé si equivoca de los que hoy
ostentan el título de ser profesores, que sin menor reparo se han desviado de
la noble tarea que les fue conferida por la sociedad y que ellos mismos
eligeron como su sendero de vida; “han cambiado las cosas” dicen muchos ahora
ya no se ve al profesor como docto del conocimiento de las ciencias y los
valores, se ha degradado un poco la imagen que con tristeza se refleja en las
actitudes del alumnado y padres de familia; pero me pregunto será que acaso
quien debe cumplir con sus tareas y en muchos casos no lo hace ¿no será “gratificado”?, hoy este 15 de Mayo la
interrogante que queda es saber si de verdad se ejerce con la firme vocación de
servicio porque ser el modelo a seguir para muchas almas moldeables que ven en
nosotros como profesores seres capaces de coadyuvar en resolución de sus dudas
muchas veces no sólo teóricas sino de saberes varios del vivir, “No es Tarea Fácil” como titulé a un ensayo
que escribí hace algún tiempo sobre como la Educación que se imparte
en las escuelas bien encausada ayuda a erradicar la “Violencia”; si se aplicara
entonces no habría porque temerle al tan citado “Síndrome de Buylling” mejor
dicho si en conjunto el magisterio se ocupará de de lo que en verdad le
corresponde y aclaro sé que algunos de ustedes desde sus puestos de trabajo se
desempeñan magníficamente a los que extiendo un caluroso abrazo; pues tenemos
mucho que hacer, mucho por contagiar y convencer que ciertamente será efectivo
solo sí es con el ejemplo; hoy en esta fecha memorial que nadie olvida y que se
critica; significa superarse día a día,
develarse noches casi enteras por ofrecer una enseñanza actualizada no errada,
luchar por llenar de satisfacciones a los educandos que buscan alguna manera de
aprender puesto que cada uno es diferente, enternecerse con las ocurrencias de
niños y/o adolescentes que se preparan para enfrentar a un mundo con un mercado
laboral muy competitivo que parece ofrecer miles de posibilidades de las que
siendo sincera sigo en busca de encontrar alguna oportunidad factible para mí,
citado lo anterior solo reflexiono, hurgo en mis recuerdos y busco hacerlos reflexionar: y para tí,
¿Qué significa ser maestro?
